Y EL PELIGRO DE LAS BAJAS TEMPERATURAS PARA LA SALUD

Todos sabemos que éste invierno no está siendo de los más fríos. Pero nunca está de más saber los pros y los contras de las cosas, ¿verdad?

Es verdad que los efectos producidos por el calor son más llamativos desde el punto de vista médico que los producidos por el frío. Pero no podemos olvidar que el frío es un importante problema de salud. Como sabemos, los  primeros síntomas del frío, aparecen a los pocos días de habernos expuesto a bajas temperaturas.

La temperatura corporal normal del cuerpo humano es de 37ºC aproximadamente, si ésta temperatura desciende hasta los 35ºC (tomada desde el recto) es considerado hipotermia.

La hipotermia se produce cuando el cuerpo pierdes más calor del que puede generar y los vasos sanguíneos de la piel se contraen para conservar la temperatura corporal. Generalmente por exposiciones a bajas temperaturas.

A medida que una persona desarrolla hipotermia, lentamente pierde sus habilidades para pensar y moverse. De hecho, es posible que incluso no sean conscientes de la necesidad de tratamiento de emergencia. Asimismo, alguien con hipotermia tiene la probabilidad de sufrir congelación.

Los síntomas abarcan:

– Somnolencia, somnolencia

– Debilidad y pérdida de coordinación

– Piel pálida y fría

– Confusión

– Temblor incontrolable (aunque con temperaturas corporales extremadamente bajas el temblor puede cesar)

– Frecuencia cardíaca o respiratoria lentas

Sin tratamiento oportuno, se puede presentar letargo, paro cardíaco, shock y coma. La hipotermia puede ser mortal.

Puedes leer más información acerca de la hipotermia en el siguiente enlace: https://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/article/000038.htm

Un punto clave a destacar para prevenir los estados de hipotermia y otras enfermedades son las vacunas contra la gripe (los científicos han descubierto que en temperaturas bajas el virus desarrolla una capa dura y flexible, una especie de recubrimiento robusto que incluso es resistente a los detergentes. Una vez que el virus entra al tracto respiratorio esta capa protectora se derrite para poder infectar con facilidad a su nuevo huésped) y del neumococo en personas mayores, enfermos crónicos y deprimidos inmunológicamente, para evitar los procesos respiratorios desencadenados por la aparición de  bajas temperaturas.

Para la exposición al frío es aconsejable no utilizar prendas muy ajustadas, si es necesario, utilizar varias capas pero de prendas sueltas, ligeras, calientes e impermeables.

La mayor parte del cuerpo se pierde por las extremidades, por lo que utiliza bufanzas, guantes gorros y calcetines de lana. Debes evitar los cambios bruscos de temperatura de forma continua. En caso de lluvia debemos intentar mantenernos secos, recordar que el agua y la humedad enfrían el cuerpo muy rapidamente.

Dentro de casa, no hay que excederse con la calefacción cuando fuera la temperatura es baja. Ni mucho ni poco, recuerda. La temperatura ideal en nuestra casa es de 21º, una temperatura más elevada no nos aportaría beneficios.

Referente al ejercicio físico, debemos realizarlo diariamente pero de forma moderada núnca brusca o intensa. Realiza comidas frecuentes y de pequeña cantidad, variadas y de alto poder energético.

En las épocas de frío al igual que en las de calor, se produce una mayor pérdida de líquidos que debemos reponer. Por lo que no olvides el aumento de consumo de agua.

¿Os habeís preguntado alguna vez por qué tiritamos?

La tiritera que nos entra cuando tenemos frío no es más que un mecanismo de defensa, que pone en marcha nuestro organismo, en el que se contraen y relajan, rápida y repetidamente, algunos de nuestro músculos.

Con esos espasmos musculares se pretende generar calor y así evitar que nuestros organos internos bajes de los 27º la temperatura óptima como hemos mencionado anteriormente.

Cuando tiritamos, los músculos se contraen y expanden de una forma muy rápida. Además, la mandíbula también se comienza a mover frenéticamente, lo que conocemos como el castañeteo de dientes. Son estos espasmos los que nos producen calor, aumentando de esta manera la temperatura corporal.

Debemos tener encuenta que estos espasmos involuntarios consumen gran cantidad de energia para mantener el calor de nuestro cuerpo y los órganos vitales.

Pero… ¡Al mal tiempo, buena cara! 

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